Sin saber qué regalarme..
Sin la gracia que pensaba,
Sin los trenes que me dijiste...
Y sin, si ya sé, mucho esmero en la batalla.
Sé que sólo sos la sombra del bostezo de un príncipe azul, pero todos tus desastres andan cortos de salud.
Sin la gracia que pensaba,
Sin los trenes que me dijiste...
Y sin, si ya sé, mucho esmero en la batalla.
Sé que sólo sos la sombra del bostezo de un príncipe azul, pero todos tus desastres andan cortos de salud.
Y si sos primo lejano de lo que me prometías ser..
vos sabés, tampoco el mundo hace las cosas demasiado bien…
Con mi mal humor porteño, con algún espacio en blanco...
Tres o cuatro disimulos, y, sin querer, estos besos con lumbago.
Sé que sólo sos la sombra del bostezo de un príncipe azul,
pero todos tus demonios andan cortos de salud..
Y si sos pariente pobre de lo que me prometías ser...
vos sabés, tampoco el mundo hace las cosas demasiado bien…
Cuando el olvido pida “mesa para dos” que sea con champagne y sin posdatas...
Decime cielo, ¿Cómo cruzo hasta tu corazón con este ejército en retirada?..
Vos sabés, tampoco el mundo hace las cosas demasiado bien…
Decime cielo, ¿Cómo cruzo hasta tu corazón con este ejército en retirada?..
Vos sabés, tampoco el mundo hace las cosas demasiado bien…